viernes, 2 de agosto de 2013

Lali Espósito y el día de furia

Lali Espósito en Solamente vos (Canal 13).Antes o después, hasta el más manso pierde la paciencia. Anoche, en “Solamente vos” (El Trece), Daniela Cousteau (Lali Espósito) tuvo su día de furia. La hija de Juan (Adrián Suar) y La Polaca (Muriel Santa Ana) armó un bolso, decidida a abandonar la casa familiar. El detonante fue la insistencia de sus padres para que se aleje de Federico (Benjamín Rojas), el chico con el que ella quiere pasar el resto de su vida, aunque él la haya metido, pocos días atrás, en un problema que acabó en la comisaría. A pesar del mal rato, Daniela tiene 18 años y a esa edad, lo pasado pisado. Hasta ahí, la anécdota. Pero a mi modo de ver, lo más interesante de la tira de Pol-ka, ayer, fueron las verdades que Daniela les enrostró a sus padres. Me resultó una postal de estos tiempos, en los que a veces la obsesión de los adultos por vivir como adolescentes lleva a una confusión de roles en los vínculos familiares: los hijos terminan pidiéndoles a sus padres que maduren de una vez por todas.
Daniela fue cambiando con el correr de los capítulos. Empezó siendo la típica conciliadora, la más obediente de los cinco hermanos Cousteau, cuyos padres se separaron al cabo de 20 años de casados. A poco andar, Daniela se  transformó en una adolescente como casi todas: deseosa de volar con alas propias, discutidora y jueza implacable de sus padres, cada vez más embarcados ellos en la fantasía de vivir después de los 40 como chiquilines de 20. Lali Espósito transmitió con convicción, episodio tras episodio, la evolución de Daniela. Anoche, al personaje le tocó estallar en un ataque de ira. Y Lali estuvo, una vez más, a la altura de las circunstancias.

Daniela planteó que no cree en la reciente reconciliación de sus padres. Y lo bien que hace, porque lo que intentan rearmar es lo más parecido a un matrimonio por conveniencia. Por la conveniencia de sus hijos, dicen ellos, para no hablar de sus respectivas cobardías: La Polaca no se atreve a encarar una vida por cuenta propia y Juan se muere de culpa por haberse enamorado de Aurora (Natalia Oreiro). Ayer, Daniela les reclamó por sus actitudes “hipócritas”.
_Vos hacé algo de tu vida, vos estás mintiendo, vos estás sosteniendo esta farsa— le disparó a su padre.
—Yo de mi vida hago lo que quiero— se defendió él.
—Te la destruís y destruís la vida de alguien que te importa mucho. ¿Tengo que decir quién es?— amenazó Daniela, aludiendo a Aurora.
Entonces, saltó su madre, emperrada en seguir negando: “Esa persona acá no se nombra”.Juan —el eterno diletante que va y viene entre Aurora y su ex mujer— argumentó que lo hace “por la familia”. Y Daniela volvió a elevar la voz de la verdad sin artificios: “No parece, porque estamos mal”, le contestó. “Con vos, Juan Cousteau, ninguna mujer puede ser feliz”, lo acorraló.  
En un formato de comedia, “Solamente vos” se las ingenia para plantear ciertas grandezas y miserias de las familias del siglo XXI. Anoche, la mano vino por el lado de las miserias, con Daniela advirtiendo que en la casa de los Cousteau el rey está desnudo. En mi opinión, este capítulo de la tira puso el dedo en una llaga de la sociedad actual: todos reivindicamos el derecho a vivir como se nos antoje, pero a menudo nos negamos a asumir las consecuencias de nuestra libertad.

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